Una igualdad ya existente

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Hace unos días, un chico contactó conmigo para que le diera algunas ideas para un taller sobre feminismo destinado a alumnos de entre 14 y 16 años en una parroquia. Debatimos sobre cuáles serían los artículos o preguntas a debatir más apropiados para esas edades. A los pocos días, me escribió de nuevo. El taller feminista que había preparado, no había podido salir peor. La historia es tan común y, a la vez, tan indignante, que le pedí que la contara para compartirla.

No es más que la prueba de que el machismo en tan estructural, que el machista medio se ve empoderado para verter opiniones desde cualquier púlpito, mensajes que acaban calando en el imaginario de niños y adolescentes, ya sean monitores de parroquias, docentes en colegios o políticos desde micrófonos de medios generalistas.

Cosas como las que cuenta @anyercristiano (por si alguien quiere conversar con él, se ha hecho este nuevo twitter, para no verse afectado en sus responsabilidades dentro de la Iglesia) son, nunca mejor dicho, el pan nuestro de cada día.

 

Una igualdad ya existente

 

Formo parte de un movimiento cristiano y soy monitor de tiempo libre en una parroquia en la cual educamos a niños de 7 a 18 años.

Desde siempre, como cristiano, he asociado el cristianismo con ser progresista y  anticapitalista. El mensaje de Jesús era un mensaje de paz, de igualdad y de lucha frente a los poderosos, mensaje que han usado reaccionarios para integrar en la Iglesia reflexiones propias, casi siempre de marcado carácter sexual, y muy desligadas del mensaje primitivo. Llegados a este punto, quiero romper una lanza a favor de un sector de la Iglesia, que luchamos por una Iglesia pobre, comprometida con el mundo y que sea un órgano que denuncie los abusos de poder y las desigualdades en el mundo.

Desde hace meses le he dado vueltas al tema feminista desde el punto de vista bíblico y he teorizado mucho sobre el tema. Así que me decidí a hacer una actividad para adolescentes donde se debatiera sobre feminismo, patriarcado e igualdad desde las experiencias de los adolescentes (de 14 a 16 años).

En la preparación de la actividad contacté con Barbijaputa para que me asesorara sobre cómo llevar el taller, y me ayudó a seleccionar artículos, videos y preguntas para que los chicos pudieran debatir y sentirse interpelados por estos. Además traté con mi compañera de preparación todos estos temas desde sus vivencias, y coincidíamos en muchos comportamientos que vemos en adolescentes.

Habíamos observado que los chicos y chicas empiezan a mantener relaciones basadas en los celos y la posesión, y nos preocuparon ciertas actitudes en la forma en la que los chicos intentaban llamar la atención de las chicas, picándolas e insultándolas, esperando así una respuesta de cariño.

El día que íbamos a hacer la actividad, mi compañera falló y de 10 niños que suelen venir, vinieron solo 4. En el grupo contiguo pasó lo mismo y su monitor y yo decidimos juntar los grupos para la actividad preparada.

El taller empezó bien, los adolescentes vieron rápidamente que mantienen relaciones tóxicas e identificaron algunos comportamientos que sufren como machistas. Cuando vimos que estaban llegando rápido a ciertas conclusiones, decidimos darle al debate un cariz teórico. Definimos sexo y género y además pusimos ejemplos de cómo la sociedad nos intoxica con mensajes machistas a todas horas, desde la cosificación de la mujer hasta la frivolización de la violencia de género en titulares de prensa.

Aquí es cuando empezó la actividad a torcerse: observamos por un lado, que los chicos asociaban feminismo con un movimiento radical en forma y en teoría, y por otro, que las chicas se dividían en dos grupos: uno que compartía esta misma concepción de los chicos y otro en el que la visión del feminismo era la de una lucha necesaria que estaba ganando pequeñas batallas por la igualdad. La sorpresa fue que mi compañero les dio la razón a los que defendían la postura más reaccionaria.

Expuse que no somos nadie para juzgar la forma que eligen colectivos oprimidos para su lucha, ya que la nuestra es una posición de privilegio. Expliqué que no somos nosotros los que tenemos que liderar una lucha de estas características, además de que es un tema muy serio que se cobra muchas víctimas mortales cada año (57 el año 2015) y que, argumentar que el movimiento es radical, no puede servir de excusa para ocultar que es es un tema vital, una pelea lícita, real, y que además hay que ganar.

Fue entonces cuando mi compañero dijo la frase:

“Pero tú no estás luchando por la igualdad, sino por culpabilizar a los hombres de todo. Las mujeres también tienen culpa de lo que pasa”.

Como monitor, entendí en ese momento que la actividad no sólo no iba a ayudar a concienciar sino que acabaría siendo contraproducente para los participantes. El taller que había preparado y al que había asistido este otro monitor sin leerse siquiera el guión, no iba a recoger los frutos deseados, y a la vez, yo no podía rebatirlo abiertamente delante del alumnado, por no quitarle autoridad a un compañero ni discutir con él con los niños y niñas presentes.

Los chicos, al oír a mi compañero (monitor y referente moral para ellos) reforzaron su teoría de que no es una lucha que vaya con ellos, que las chicas también son la misma parte del problema y que, además, actualmente el feminismo, se ha radicalizado tanto que ha perdido su sentido de ser.

Le pedí a mi compañero que justificara su frase y él lo hizo con los siguientes ejemplos: 

– Cuando un hombre pega a una mujer es culpa del hombre, cuando le vuelve a pegar, es de ella por no huír. Y justificó su argumento con el caso de la madre de un amigo a la que maltrataban y que había asumido la culpa de no haber huído de casa.

– A los hombres también se les cosifica, por eso están en el gimnasio entrenándose para ofrecer una imagen que guste a la mujer.

– Hay muchos asesinatos, tanto de hombres como de mujeres.

– Se habla de la violencia física del hombre a la mujer, pero no de la psicológica de la mujer al hombre.

Llegado a este punto, las chicas presentes en el taller saltaron y le rebatieron que no tenía razón. Yo me puse del lado de ellas, argumentando que decir que la culpa es de la mujer es equivalente a decir que la culpa de las violaciones es de la manera en que tienen las mujeres de vestirse. Y que da a entender, que si la mujer permanece al lado de su agresor, está justificado que el agresor vuelva a pegarle. Obviando por completo el hecho de que el maltrato incluye también el anular la autoestima de la mujer y su capacidad de toma de decisiones.

La actividad finalizó por falta de tiempo.

 

Mi reflexión es la siguiente:

“Hasta que los hombres no nos sintamos interpelados por el discurso feminista, nada cambiará. Mientras, los machistas pensarán que las feministas luchan por una igualdad ya existente.”

 

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21 Comments

  1. Buenos días y, antes que nada, gran artículo.

    También, antes de empezar a comentar nada y para ponerlo en perspectiva, he de decir que aún estoy informándome (lentamente) sobre el “discurso general” (en lo que coinciden todas las personas) del feminismo. Es mucho más profundo de lo que en un principio me imaginé y posiblemente hable sobre algunas cosas desde una perspectiva machista o cercana a ésta.

    En primer lugar, y aunque pueda sonar mal, este artículo o historia (como se prefiera llamarlo) me ha parecido excelente para ejemplificar el “discurso general” del que hablé anteriormente. Y es tan excelente porque lo cuenta desde una perspectiva que, para un lector como yo, no es agresivo.

    Esto viene a significar que, sin perjuicio de lo excelentes que son los artículos de Barbijaputa, éstos suelen parecerme una especie de “ataque” (lo cual, repito, no es malo), me hacen sentir que soy culpable (y si me hacen sentir como tal, supongo que algo de razón tendrán, ¿no?). Sin embargo, como dije, la aparente “tranquilidad” de este artículo es un ejemplo que podría leer cualquier persona sin tener que, inconscientemente, ir a la defensiva.

    Una vez dicho esto, coincido en gran medida, si no totalmente, con tu reflexión final. Yo me siento curioso sobre el tema, aunque aún no sea capaz de comprenderlo totalmente.

    Por otra parte, también suelo querer matizar y se puede decir que incurro en el problema de decir “las mujeres también pueden maltratar a los hombres”. A lo cual yo mismo me rebato que qué leches tiene que ver, si lo que importa es que las mujeres son agredidas.

    En definitiva, no puedo extenderme más ahora mismo. Coincido con tu reflexión final y me parece que tu historia es excelente para ejemplificar el “discurso general” y la lucha que persigue el feminismo.

    • Pablo, creo que vas por muy buen camino. Me parece fantástico cómo reconoces tus propias reacciones machistas aunque aún no seas capaz de corregirlas 100%. A veces, cuando nos acercamos al feminismo, olvidamos que nosotros mismos somos machistas y que vamos a tener incongruencias. Yo misma me considero una fehaciente feminista que está luchando contra los estándares heteropatriarcales y aún caigo en tópicos que son machistas/homófobos. En reconocerlos y tratar de enmendarlos está el camino. Bienvenido.

    • Muchas gracias por el Feedback, yo hasta este sábado no sentía el, llamémosle peligro tan cercano, y nunca hubiera pensado que una persona formada pudiera expresar este tipo de opiniones, y más delante de adolescentes. Por eso me parece importante publicarlo desde una perspectiva de un hombre que gracias a esta lucha feminista se ha dado cuenta que también es culpable, que sigue teniendo rasgos machistas y que quiere cambiarlos, identificándolos muchas veces en los articulos de Barbi.

    • Cuando las personas feministas defiendan una verdadera igualdad, y no solo la que afecta a las mujeres, quizás se les pueda tomar en serio.
      Hasta ahora he visto muchas consignas de apoyo a las mujeres, consignas que aconsejan a auto-respetarse como personas, pero no veo consignas feministas dirigidas del mismo modo hacia el hombre, el cual también debe aprender a auto-respetarse para así no querer controlar a una mujer.
      No está bien llamar “machismo” a todo lo que nos rodea, no todo pasa por culpa de eso.
      Si en una pareja homosexual de mujeres, una maltrata a la otra, no es machismo, si en una pareja homosexual de hombres, uno maltrata al otro, no es machismo, si en una pareja heterosexual, la mujer maltrata al hombre, no es machismo, y si en una pareja heterosexual, el hombre maltrata a la mujer, ¿por que se presupone que se trata de machismo? Son cosas que no cuadran con el pensamiento lógico.
      En fin, no se puede considerar al feminismo como un movimiento pro-igualitario cuando no hace nada por la igualdad, sino solo por un lado de la balanza.

      • Claro, el feminismo se preocupa por el lado de la balanza que está desbalanceado. Eso es lo lógico. No se va a preocupar por los derechos de los hombres cuando nosotros lo que tenemos son privilegios. El problema es que no os dais cuenta de esa situación de poder. No os dais cuenta. Te vas al árbol para no ver el bosque. Ojalá que lo veas pronto, como yo también lo vi un día.

  2. Confieso que yo era de los que minimizaba el machismo amparándome en varios factores / excusas: son cosas de adolescentes, poca autoestima de las victimas, etc… Gracias a esta muñeca con cuernos y sus comentarios he podido ir aprendiendo y descubriendo otros enfoques que me han hecho reflexionar y salir del lado oscuro.
    No quiero extenderme así que sólo comentar una vez ‘vista la luz’ me sorprende especialmente ver la cantidad de ‘micromachismos’ que hay en nuestra sociedad y como se han instalado en nuestras vidas de forma casi natural.
    Pero creo que no queda otra. Este tipo de talleres son una gran idea y muy necesarios porque aunque se formen grandes discusiones es muy probable que alguno de los presentes sienta un ‘click’ en su interior y comience a replantearse las cosas…

    • Me alegra siempre que los hombres quieran ver sus actitudes machistas y eliminarlas pero no puedo evitar señalar que quizás este artículo no te parece tan agresivo debido a que está escrito por un hombre e inevitablemente tendéis a abrir más la mente entre vosotros que si lo hace una mujer.
      Es sólo una observación no pretendo desanimar a nadie sólo darnos cuenta de porqué hacemos lo que hacemos.

  3. Una experiencia muy interesante que permite observar desde una muestra pequeña cómo está comportándose la sociedad frente al tema del feminismo. Muy de acuerdo con la reflexión. Desafortunadamente, muchos hombres asumen que por qué se lucha contra un sistema que les ha dado privilegios a lo largo de la historia a ellos y nos ha perjudicado mayormente a nosotras, esto es contra ellos y ese no es el punto, el punto es equilibrar la balanza, el punto es reconocer que las cifras no mienten, que siguen muriendo mujeres por serlo y ser consideradas objetos al servicio y posesión de hombres y que hay todo un sistema de creencias y poder que sigue favoreciendo eso. Muchas gracias por compartir esa historia tan ilustrativa.

  4. Una cosa es el feminismo, el movimiento social que aboga por defender y conseguir esos derechos de igual a igual que deben ser los que rijan esta sociedad. Otra cosa muy diferente es el movimiento hembrista, que trata de criminalizar a los hombres, a este segundo si que le doy mi mas profundo pésame, porque lo único que lograrán es que jamás los machistas se den cuenta del problema. La conclusión es que menos frivolidad con este tema y más sensatez, los radicalismos no tienen sentido ni de un lado ni del otro, el feminismo tiene sentido y es necesario aun en estos dias (por desgracia), el hembrismo y el machismo NO, y no nieguen la evidencia, el hembrismo también existe y debe ser igualmente rechazado, igual de dañino es de un lado que del otro. Ya está bien de tapar o tildar a un radicalismo de más o menos dañino, los dos son repugnantes y de ninguna forma justificables.

    • Kohls, el hembrismo no existe. No digo que no haya mujeres que odien a los hombres y busquen criminalizarnos de forma genérica (aunque no conozco ninguna, sinceramente), pero no existe un movimiento ideológico/social que aglutine a un gran número de mujeres con ese objetivo.

      Lo que pasa es que a muchos hombres les (nos) chirría el discurso feminista, porque cuestiona nuestros privilegios. Es complicado renunciar a privilegios, compartirlos con los demás. Cuando alguien señala que estamos en una posición de favor, nos revolvemos como gatos y sacamos las garras. ¿Privilegiado yo? ¿De qué?

      También hay otra cuestión. Muchas feministas están enfadadas. Muy enfadadas. Comprensiblemente enfadadas. Y muchas veces, cuando no les apetece ser simpáticas y edulcorar el mensaje o las formas para que nosotros, los hombres que tenemos derecho a que se nos hable sin gritar siempre, las escuchemos, sus palabras nos suenan “radicales”. Joder, pero imagina cómo te sentirías tú si te levantases día sí día también en un mundo que cosifica a las mujeres, donde mueren entre 50 y 70 mujeres al año, donde se las culpa de ser violadas o maltratadas, donde se cuetsiona su capacidad laboral, y un largo etc. E imagina que alguien te llega y te dice que lo tuyo es cuento, que tampoco es para tanto, que deberías calmarte. Pues hombre, yo entiendo que le mandes a tomar por culo, sinceramente. ¿Que no es la mejor de las formas para que el movimiento triunfe? Totalmente de acuerdo. Pero es que es para mandarles (nos) a tomar por culo.

      Otra cosa importante es que tenemos que comprender que el feminismo, como movimiento, no es perfecto. Hay contradicciones, puntos conflictivos (véase el tema de la prostitución, como ejemplo paradigmático), salidas de tono, errores… pero que el movimiento no sea perfecto no significa que no sea necesario.

      • Igual que en todo, existen diversidad de opiniones, y en esto es igual. Comentas que el hembrismo no existe, y no es así, es cierto que como tal, no hay nadie que se defina hembrista (la propia palabra ya suena despectiva), pero es aquella persona que sea feminista radical, y hay muchos ejemplos.

        Claro que tienen derecho y casi yo diria obligacion de luchar por una sociedad igualitaria, pero eso, igualitaria, no pequemos de defecto pero tampoco de exceso, criminalicemos todo de un lado y del otro, y no caigamos en la trampa de ceder mas en un lado que en el otro. La igualdad es eso, igualdad, en el momento que le demos a un sexo para quitarle al ot

        • Perdon, se cortó.

          En el momento que le demos a un sexo para quitarle al otro, estaremos dejando de nuevo la sociedad en una desigualdad. Consigamos que todos compartamos los mismos derechos y obligaciones sin tener que reducirlos.

          • Ojalá viviéramos en un mundo en que tuviéramos que preocuparnos por evitar que la balanza del perjuicio caiga del lado de los hombres, porque significaría que hemos alcanzado la sociedad de igualdad deseada y solo tendríamos que ser guardianes de que no se vuelva a desequilibrar. Por desgracia, ese mundo está muy lejos, y ese argumento es esgrimido más para proteger los actuales privilegios masculinos que para buscar una verdadera igualdad.

            El feminismo radical no es hembrismo. En primer lugar porque todo feminismo es radical en tanto en cuanto aspira a una transformación de nuestra sociedad desde su raíz. Y en segundo lugar, porque se acusa de hembrista/radical/feminazi a toda persona feminista que o bien no tiene paciencia de explicar por enésima vez lenta y pedagógicamente los mismos argumentos, o bien ataca determinados privilegios que son demasiado duros de reconocer o abandonar, o simplemente defiende sus posiciones con una insistencia y firmeza que es considerada “excesiva” por parte de los privilegiados.

            Si de verdad nos importa la igualdad, creo que es mejor que nos centremos en debatir sobre el fondo de los argumentos, y no sobre las formas (nos gusten o no) que cada persona escoge para esgrimirlos.

  5. Hola Barbiejaputa,

    Mi nombre es Alba Tarragó y soy estudiante de periodismo en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Me gustaría ponerme en contacto contigo para hacerte una pequeña entrevista para UPF Ràdio, con la posibilidad de que fuera por teléfono.

    Muchas gracias por tu atención y disculpa las molestias

    • jajaja estoy totalmente de acuerdo con PABLO y con TAN. ¿Sabes? Lo veo como cuando discuto algo con mi madre y ella no lleva razón y entonces me dice “Vale, pero no grites”. Es una forma de desviar el debate porque sabes que tienes las de perder. Lo reconozco, yo también he dicho lo de “no grites” o ponerme a discutir algo absolutamente insignificante, como enfocarme en destrozar el argumento más flojo para no tener que asumir los argumentos sólidos. Creo que eso mismo es lo que hacen muchos hombres cuando discuten sobre feminismo. Se meten con las formas porque no quieren ver la realidad. También creo que si las feministas hicieran un discurso más amable, convencerían a muchos más hombres más rápido al dejarlos “al desnudo”, en plan “ya no te quedan excusas, ya no puedes ni criticar las formas”. Pero claro, no podemos pedir a las mujeres que pidan sus derechos por favor. Porque si lo piensas, es de risa. ¿Alguien imagina a los esclavos negros pidiendo por favor que le deje salir un ratito de la jaula? Pues lo mismo.

  6. Una igualdad ya existente.

    Hace unos años, en el instituto, un chico agredió a un chico gay porque éste último le tiró un beso y fue visto normal por todos los chicos a los que se lo conté. Cuando nosotras vamos por la calle, se nos chista, se nos llama como si fuéramos perros, se nos acercan de manera intimidante, nos susurran cosas, nos gritan “Guarra” o “el culo sí te lo follaba”. ¿Qué pasa cuando nos defendemos? Se nos pone de “locas”, “exageradas” o se nos vuelve a faltar al respeto con insultos, Porque debemos sonreír. Porque estamos para alegrar la vista, para divertirles. Porque para eso servimos.

    ¿Cuántas veces una mujer ha sonreído o dejado pasar una situación de ese tipo por evitar que alcance mayor índole? ¿Qué tenemos en la cabeza que nos hace y les hace creer que tenemos que aguantar y someternos a esto? ¿Cuántos hombres se han visto en esa situación?

    Me ha alegrado leer los comentarios de este post y me alegra ver lo que hemos avanzado pero solo estamos a mitad de camino.

    Gracias ANYERCRISTIANO por contarnos tu historia, por ponerte en nuestro lugar y gracias BARBIJAPUTA por compartirla.

  7. Una igualdad ya existente.

    Hace unos años, en el instituto, un chico agredió a un chico gay porque éste último le tiró un beso y fue visto normal por todos los chicos a los que se lo conté. Cuando nosotras vamos por la calle, se nos chista, se nos llama como si fuéramos perros, se nos acercan de manera intimidante, nos susurran cosas, nos gritan “Guarra” o “el culo sí te lo follaba”. ¿Qué pasa cuando nos defendemos? Se nos pone de “locas”, “exageradas” o se nos vuelve a faltar al respeto con insultos, Porque debemos sonreír. Porque estamos para alegrar la vista, para divertirles. Porque para eso servimos.

    ¿Cuántas veces una mujer ha sonreído o dejado pasar una situación de ese tipo por evitar que alcance mayor índole? ¿Qué tenemos en la cabeza que nos hace y les hace creer que tenemos que aguantar y someternos a esto? ¿Cuántos hombres se han visto en esa situación?

    Me ha alegrado leer los comentarios de este post y me alegra ver lo que hemos avanzado pero solo estamos a mitad de camino.

    Gracias ANYERCRISTIANO por contarnos tu historia, por ponerte en nuestro lugar y gracias BARBIJAPUTA por compartirla.

  8. Buenas tardes,

    Te sigo en el diario.es y en twitter, sobre todo para temas de igualdad. Me estoy leyendo las “propuestas” de PSOE para la investidura y sobre temas de igualdad, hay un punto que pone esto:
    “Reconocer a todas las mujeres un “bonus” de dos años de cotización por cada hijo o hija (nacido o adoptado) a efectos del cálculo de las pensiones.”
    A priori lo leo, y me parece buena medida. Pero me surge una pregunta, este bonus parece que se aplicaría solo a madres por el hecho de ser madre. ¿Esto no va en contra de la igualdad, en el sentido de que se asume que la crianza es solo cosa de las mujeres? Quiero decir, no debería ser algo para mujeres y hombres así como el permiso de maternidad/paternidad igual e instransferible?
    Carezco de herramientas reales para opinar al respecto, por eso te pregunto.
    Muchas gracias

  9. Buenos días Felipe

    Interesante pregunta. De hecho, la actual ley de igualdad (de 2007) presenta la conciliación familiar como un derecho eminentemente femenino. La justificación es que la conciliación es necesaria a fin de que la mujer alcance una posición laboral similar a la del hombre. La ley fue criticada y alabada por este punto de vista. Lo que hay debajo son dos concepciones diferentes del feminismo, el de la igualdad y el de la diferencia. El feminismo de la igualdad pide derechos iguales a personas por naturaleza iguales (hombre o mujer). El feminismo de la diferencia pide derechos equitativos a personas por diferentes (hombre o mujer). Un ejemplo de esto último es justamente el bonus que mencionas.
    Me temo que el feminismo no tiene siempre una respuesta única. La ley, tampoco. En cualquier caso la ley es siempre “un acuerdo de mínimos” para poder vivir todo juntos. Quizá sea más razonable elaborar la ley de la siguiente manera “se reconoce que la crianza es una actividad que por su intensidad, puede interferir con el desarollo profesional de una persona. Se concederán bonus de cotización, en caso de familias biparentales al miembro de la pareja designado por ambos, en caso de desacuerdo se dará de forma preventiva a la madre, teniendo ésta que argumentar (por medio de visitas al pediatra, o como se pueda, ya veremos qué se nos ocurre) que su derecho prevalece. En caso de familia monoparentales, se dará…pues a la única persona que hay.
    De este modo se soluciona el problema de la igualdad, al tiempo que se reconoce, que de facto, son las mujeres las que soportan la crianza.

  10. Hola, me gustaría precisar unos cuantos puntos.
    En primer lugar, ¿por qué siempre que se habla de feminismo se le tacha (despectivamente) de “radical”? El feminismo radical no existe. Solamente existe el feminismo. Imagináos que soy vasca o catalana. Y que soy independentista. Pero jamás he empuñado un arma para defender mi postura. Entonces se podrá decir de mí que soy independentista, pero no radical. ¿Alguien conoce a alguna mujer que, a lo largo de toda la historia de la humanidad, haya empuñado un arma para defender sus derechos como mujer? En todo caso alguna mujer maltratada la ha empuñado para defenderse de un marido que pretendía matarla, e incluso esto lo han hecho las menos. El adjetivo “radical” en tono peyorativo no es más que otro argumento demagógico más para menoscabar una lucha perfectamente legítima en favor de la igualdad de ambos sexos. Así que cuando Kohls dice “Consigamos que todos compartamos los mismos derechos y obligaciones, sin tener que reducirlos”, lo siento, Kohls, pero eres un feminista “radical” (tanto como cualquier otro).
    A Anibal quisiera decirle que las mujeres hemos luchado en todos los frentes y revoluciones a la par con los hombres para conseguir la justicia social, que al fin y al cabo no es más que otro forma de igualdad entre los seres humanos en general. ¿Es que acaso no había mujeres en las manifestaciones en pro de los derechos civiles de los negros, o en las huelgas del proletariado? Y para que comprendas que sí nos importa la igualdad real, te animo a que trates de llevar una vida menos unidireccional -tal y como manda la cultura actual-, dirigida únicamente al trabajo y a ganar dinero, cuanto más mejor. Hay muchas cosas en esta vida por las que sentirse orgulloso y satisfecho de uno mismo, aparte de llevar el pan a casa. Es más: hay quehaceres mucho más valiosos que convertirse en una pobre máquina productiva o, como se decía no tan antiguamente, en un “hombre de provecho”.
    En cuanto al maltrato mujer/mujer, hombre/hombre o mujer/hombre -en este último caso referido al maltrato ejercido por la mujer contra el hombre-; ¿qué podría decir? Sencillamente, que las estadísticas no engañan. No hay más que repasar los números: ¿cuál es la cifra de hombres muertos a manos de una mujer?, ¿y la de mujeres muertas a manos de otra mujer, o de hombres a manos de otros hombres?
    El maltrato que ejercen las mujeres contra los hombres, cuando lo hay, es siempre psicológico y nunca tan agresivo: “Eres un calzonazos, no sirves para nada”… y todo porque no gana suficiente dinero. Pero este maltrato sí es machista; tanto como el que ejerce el hombre. Lo único que ocurre es que, comparado con el que reciben las mujeres a diario y en todos los frentes, es insignificante. Y para comprenderlo basta con repasar las cifras de salarios, cargos directivos, etc, etc. O basta con ver la televisión. Todos sabemos perfectamente quiénes son los protagonista de un anuncio de coches deportivos, de un detergente o de un laxante.
    A Pablo, que siente curiosidad por el feminismo pero todavía no termina de comprenderlo, le diría que las mujeres feministas simplemente queremos desarrollar todo nuestro potencial, todas nuestras capacidades y todas nuestras habilidades. Exactamente igual que tú. Queremos poder elegir y contar con las mismas oportunidades que los demás; no partir de la línea de salida con hándicaps por todas partes. Por la sencilla razón de que somos seres humanos, y todos los seres humanos somos multifacéticos, polivalentes. Porque el hecho biológico diferencial -el sexo- no determina genéticamente, no implica que nuestros intereses se reduzcan a tener hijos o hacer la comida. Creer lo contrario es fascimo; lo mismo que cuando alguien dice que los negros solo sirven para limpiar botas. Dales una oportunidad, y verás como llegan a la Casa Blanca. Y por eso estoy de acuerdo con @anyercristiano; sí, el problema es que los hombres no se sienten interpelados.
    El feminismo sí es un movimiento proigualitario, Anibal: la balanza, durante toda la historia de la humanidad, ha estado inclinada hacia un lado. El ideal feminista trata de que los pesos queden compensados, de que ambos lados pesen igual. Pero teniendo en cuenta que ahora está todavía sesgada, se trata de conseguir el equilibrio cuanto antes para evitar todo posible sufrimiento. ¿Y cómo podemos conseguirlo? Me gustaría explicártelo recurriendo al ejemplo aludido en esta misma página del bonus del programa del PSOE. Por supuesto que se trata de una medida que favorece únicamente a las mujeres. Pero, ¿por qué? Porque es cierto que las mujeres nos enfrentamos a un hándicap a nivel laboral cuando decidimos tener un hijo. Volver a coger el tren profesional es tremendamente costoso, a veces -en tiempos de crisis- imposible, y en todo caso mientras tanto los hombres siguen siendo promocionados a puestos más altos. Cuando una mujer trata de volver a su puesto, además, ha contraído ciertas responsabilidades que el patrón no está dispuesto a pasar por alto. Así que sí, el bonus a primer vista va contra la igualdad, pero se trata de corregir una desigualdad existente de hecho. ¿Y cuando los hombres se cogan el permiso de paternidad? El día en que estadísticamente el número de hombres que lo cogan sea igual al de mujeres el bonus, sencillamente, no tendrá razón de ser. Igual daría rebajar para todos la cifra de años en que es imprescindible cotizar para tener derecho a una pensión.
    En cuanto a la culpabilidad, no estáis solos. Las mujeres son tan machistas como los hombres. Porque adolecen en muchos casos de los mismos defectos: los micromachismos. Que a veces, en ambos casos, no son tan “micro”. Pero sí, el problema es que los hombres no se sienten interpelados, y eso se debe a que la sociedad en general les concede una valoración muy alta por el simple hecho de ostentar un cargo y ganar dinero. Ya solo con eso tienen categoría. El dinero les procura independencia y placeres. Ya son importantes. ¿Qué más quieres? ¿Que tal ser una persona íntegra? A nivel Intelectual, emocional, profesional, moral: en todos los campos.
    Y por último el hembrismo. No existe. No hay ningún grupo social dedicado a criminalizar a los hombres; si alguno lo ha creído, es que ha malinterpretado el mensaje. Hay mujeres que odian a los hombres, ¿a quién puede extrañarle? Después de todo la historia está plagada de misóginos: Sócrates, Platón, Aristóteles, Schopenhauer, Freud… la lista no tiene fin.
    Por último quiero darle las gracias a Pablo Catalán por su explicación en esta página: tus palabras son como bálsamo para mis oídos.

  11. No creo ser el prototipo del machista, aunque dificilmente lo he erradicado de mi vida. No me molesta para nada, sino muy por el contrario, que la mujer tenga y haga valer sus derechos, mas aun, la idea de feminismo me atrae bastante, sin embargo, creo que en la propagacion del discurso feminista (no en el discurso en si) se hacen, en algunos casos, enfasis derechamente equivocados. Tal vez impulsado por la irracionalidad de la violencia de genero machista, tal vez por otra causa…
    En algun momento, no se si de la mano de mi madre o de mi hermana que se imbuyeron bastante de varias posturas feministas, lei un “manifiesto feminista” donde se subrayaba la total independencia de la mujer del hombre (en el mas amplio sentido), y mas aun, que el hombre era innecesario desde todo punto de vista y que debia erradicarse. Tal vez desde un punto de vista de una provocacion, como llamada de atencion de forma rupturista me sono bastante bien, pero no como un discurso a seguir, mucho menos como una declaracion de principios.
    Por otra parte, muy diferente, lo que hizo el chico tratando de formar a un grupo de niños y adolescentes fue correctisimo y bello: Tratar de equilibrar y de educar sobre lo que significa igualdad, a traves de la asimetria que se observa a diario. Hay muchas cifras que muestran la abismante diferencia entre ser hombre y ser mujer, pero no veo sorpresa en esto, tampoco lo hay entre ricos y pobres, entre intelectuales e iletrados (curiosamente no conducido por los primeros, pero existe!!), humanos y el resto de la naturaleza, civiles y militares etc etc etc…. El problema es la aceptacion de las diferencias, algunas existen per se (biologicamente, por ejemplo, aunque no sabria de otra), otras se establecen naturalmente dependiendo del contexto (el cual debe estudiarse caso a caso), y otras son simplemente dogma. En estas ultimas son aquellas donde encaja el machismo sin lugar a dudas ¿Quien explico con fundamentos solidos las diferencias sociales, la diferencia de “roles”, y la supuesta supremacia total entre hombres y mujeres?… Nadie!! luego, ademas de no tener motivo para seguir estableciendo una linea de superioridad de los hombres hacia las mujeres, tampoco creo que establecer una linea de dura desde el feminismo subrayando la desaparicion del hombre sea correcto, y educar a un grupo de chicos sobre sus diferencias subrayando el respeto a las diferencias y el abuso que la sociedad hace de las diferencias, en todos los casos en favor del hombre (peor: del hombre que controla el capital, el resto imita burdamente), es totalmente diferente. De la misma forma que un hombre llevando las labores del hogar y cuidar a los hijos tiene el mismo amor que cualquier madre a diario.
    Moraleja: Creo mucho mejor entender nuestras diferencias y respetarlas, sin caer en abusos de parte del hombre hacia la mujer (estadisticamente decir “y vice versa” es casi un mal chiste), a lo que estariamos mas propensos debido a contingencias ya dichas, pero haciendo enfasis en el total respeto por las diferencias y resaltar las similaridades tanto positivas como negativas, lo cual me parece bastante mas cercano a lo que ha hecho este chico. No siento afinidad por su caso porque fuera hombre igual que yo. No. Sino porque es lo que creo se debe enseñar a cualquier persona que quiera empezar a respetar las diferencias, vengan de donde vengan.
    No he leido todos los articulos de tu pagina, no te conocia, ni nada. Solo queria mostrar mi admiracion por el chico (aunque las cosas no le hayan resultado tan bien) y de paso hacer notar algo de perogrullo: Lo que se necesita es dialogo, no romperlo.

    P.D: Si la mujer no corre tiene la culpa de la violencia de genero????? Claro, los dinosaurios tendran la culpa de su extincion porque no se escondieron del meteorito!!!!!! Mejor!!! Los negros tienen la culpa de la esclavitud porque no arrancaron de los blancos!!! (habrase visto argumento mas malo??)

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